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 “¿Debo regirme por el criterio de mis hermanos independientemente de mis propios sentimientos?” 

Tomando en cuenta los mensajes bíblicos y del Espíritu de Profecía, se puede observar la importancia de la elección de una pareja. La importancia para los mismos hijos y los padres. 

 La iglesia constituye la autoridad delegada por Dios sobre la tierra. Cristo dijo: “De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo”. Mateo 18:18. Se muestra demasiado poco respeto por las opiniones de los miembros de la misma iglesia. Es la falta de deferencia hacia las opiniones de la iglesia lo que causa tantos problemas entre los hermanos. Los ojos de la iglesia pueden discernir en sus miembros individuales lo que aquellos que yerran quizá no vean. Unas pocas personas pudieran estar tan ciegas como la persona errante, pero la mayoría de la iglesia es un poder que debiera gobernar a sus miembros individuales.

Dice el apóstol Pedro: “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”. 1 Pedro 5:5. Pablo nos exhorta: “Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros” (Romanos 12:10), “someteos unos a otros en el temor de Dios”Efesios 5:21. “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo”. Filipenses 2:3. A menos que se lo respete, el consejo de la iglesia será, en efecto, inútil. Dios ha colocado una voz en la iglesia que ha de gobernar a sus miembros.

Si obedece usted a la verdad en vez del error, estará dispuesto a obedecer a sus padres, y con temor sagrado acatar la voz de la iglesia. Sus oraciones han sido hechas bajo la determinación de llevar a cabo lo que considera correcto, sin tomar en cuenta los deseos de sus padres o de la iglesia. A través de toda su vida lo han motivado mayormente sus propios sentimientos egoístas. A menudo hay que hacer un gran sacrificio de sentimientos para poder cumplir con los requisitos expresados en la Palabra de Dios y actuar guiados por principios.

Se pregunta usted: “¿Deben los padres escoger los compañeros sin tomar en cuenta lo que sus hijos e hijas piensan y sienten?” Yo más bien le hago la pregunta como debe ser: ¿Debe un hijo o una hija escoger un compañero o compañera sin antes consultar a sus padres, cuando ese paso habrá de afectar materialmente la felicidad de los padres, si es que tienen algún afecto por sus hijos? ¿Deberá ese hijo o hija insistir en seguir su propia iniciativa a despecho de los consejos y ruegos de sus padres? Decididamente contesto que no, aunque nunca se casen. El quinto mandamiento prohíbe este procedimiento. “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da”. Éxodo 20:12. He aquí un mandamiento con promesa que el Señor cumplirá en favor de aquellos que lo obedezcan.
Los padres sabios nunca escogerán los compañeros para sus hijos sin respetar sus deseos. Nadie se ha propuesto hacer esto en su caso; pero la mayor parte de lo que la juventud de hoy denomina amor, no es más que un impulso ciego que tiene su origen en Satanás para lograr su destrucción.

Testimonios para la iglesia Tomo 5, pág. 101 

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